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A las 6 y pico

FORMAS DE VER

FORMAS DE VER


Hay mil formas de observar
la misma puesta de sol:
los ojos ven el color,
el corazón la belleza,
y si feliz la grandeza
o si triste, un nubarrón.

Varios criterios persisten
al contemplar la belleza,
porque el amor es flaqueza
y la pasión lo reviste
de algo que, hasta ni existe,
o de una falsa grandeza.

Hay varias formas de ver
el derecho y el deber:
hay quien sólo ve el derecho
porque lo juzga al revés,
o el derecho no es tal hecho
si el que lo juzga no es juez.

Hay diferencias notables
entre ser rico o mendigo.
Pero hay ricos miserables
y mendigos honorables,
porque el talento, yo digo,
del dinero no es amigo.

Celos, desengaño, amor,
tres causas para el dolor.
El amor, porque se ama,
los celos, porque se duda,
desengaño, porque abrasa,
y los tres juntos, rencor.
Cayetano Bretones

Piki y Cerro

Piki y Cerro

Pues sí, mi hermano era Piki, amigo inseparable de Poki y de Paki. Y era un angelito de muchacho, pero murió, el pobre, sí, de muerte natural, ya lo veis. En fin... Tenía poca cabeza el nano, pero era más gracioso...

Yo, de pequeño

Yo, de pequeño

Pues eso, de muy pequeño. Luego me hice humano (más o menos), como Pinocho.

Tequila

Tequila

En la playa de Cádiz.

a cuestas

a cuestas

Hoy he recogido un perro que no sabe ladrar,
me he comprado una moto que no tiene casco,
una casa de campo rodeada de aceras,
y las llaves perdidas del fondo de un mar.

Hoy construí todo lo roto que puedo imaginar.
Dormí un sueño despierto de Platón en vela
por una teoría relativa sobre la nada,
mientras veía el parche de las gafas de un pirata
que perdió el tesoro buscando un mapa.

Me susurró; “te echo una mano”,
la hoja de afeitar desde el espejo,
y quise hacer una guerra en silencio
con ejércitos de plomo,
y soldados recién pintados
por Blancanieves, con el pincel añil.

También colecciono coches de colores,
tornillos que se desenroscan de la cabeza,
bolsas de viaje, con pies y piernas,
y tu destreza como lanzadora de cuchillos,
desde el centro, al corazón.

Ya no tengo donde meter tanto trasto,
el cuarto de la razón perdió su techo,
y el salón se exilió por motivos éticos,
a un suelo lleno de charcos de papel.

pokit in a pocket "a cuestas"

Guerra de enlaces

Uno apunta hacia un lado.

El otro apunta hacia otro lado.

¿Hacia donde apuntas tú?
Yo soy un enlace. Yo enlazo.
¿Y qué enlazas?
Pues al cuentista.
¿Ah, y tú, hacia donde apuntas?
Y dale con apuntar. Que yo también soy un enlace. También enlazo.
Ah, ah, vale, oye, no te sulfures.
Tranqui...
Pues eso, que a dónde enlazas...
Pues a los cuenteros.

Cuenteros
Cuentista
Cuenteros
...

Ayayay...

Cuentista
Cuenteros
Cuentista

Oh, oh, qué lío, y decidme, enlaces, amigos míos, cómo distinguiré las dos webs, sus nombres son TAN similares.

- Entra, entra y verás.

Oh, sí, oh, qué bonito, esto, lo otro... bien, bien...

- Ahora entra aquí, al de los cuenteros.

Ah, sí, ya comprendo, la página de los cuenteros se distingue porque mola MUCHO MÁS.

Muchas gracias, enlace cuentista.
Muchas gracias, enlace cuentero.

Conclusión: Los cuenteros molan MUCHO más que el cuentista.

(juas, es sólo una bromita)

Para Pablo con................PPPRRRRFFFFRRRRR!!! Yanifollo.

Para Pablo con................PPPRRRRFFFFRRRRR!!!     Yanifollo.

LA CAMBRA.

Llovía, mientras caminaba pensaba donde estaría el cuadro que necesitaba para decorar una habitación, lo estuvo cavilando toda la noche, era el cuadro perfecto, un óleo del Miguelete, y recordó que estaba firmado, aunque ya se sabe, el pintor era famoso en su casa y entre sus amistades, pero eso era lo que menos le importaba, lo quería porque siempre lo vio colgado en el comedor, y era como llevarse una parte de su niñez a lo que ahora sería su hogar. Lo dejaron en casa de sus abuelos, en una casa que tenía un piso superior, una cambra, donde se dejan las cosas inservibles.

Subió rápido las escaleras, tenía ganas de llegar hasta allí. Miró a su alrededor.
Poca luz, estanterías, lámparas colgadas en un viga, botes de pintura, paquetes de azulejos sin abrir, nunca entendió muy bien esa manía de guardar las cosas, en este caso la manía de amontonar, con lo prácticos que son los contenedores. Pero en la parte interior estaban los objetos más antiguos, por lógica, a medida que entraba en la cambra la antigüedad de lo que allí había aumentaba. Un lebrillo de loza, no se distinguían los dibujos del interior, tres escopetas, al lado cajitas de perdigones y unos cartuchos, un montón de cepos para gorriones y cañas de pescar, eso era la “sección caza furtiva”, al otro lado debía ser la “sección de deportes”, tres bicicletas del año en que Cristo perdió el tabaco.

Dos pasos más adelante un armario, prefirió no abrirlo, porque si estaba en lo cierto contenía ropa de aquellos que ya se fueron, y una cuna antigua, de esas que son como un balancín repleta de tebeos viejos, bonito lugar donde guardarlos, recordó con una sonrisa en los labios que los sábados por la mañana siempre le compraban un tebeo. Sin duda estaba en la “sección de juguetes”, porque alrededor de la cuna estaban aquellos juguetes que habían podido sobrevivir al efecto devastador de sus travesuras. Los miró sin tocarlos, eran héroes de la guerra, algunos visiblemente mutilados, y hay que respetarlos, estaban llenos de polvo.

Por fin, llego a lo que realmente deseaba, “sección arte”, tres cuadros apilados, el primero, su miguelete, ajado por el tiempo, sin brillo, estaba como lo recordaba. Lo apoyó en una pared, era realmente bonito, y viejo. Cientos de imágenes retrospectivas pasaron por su mente en un momento y se mezclaron con el sonido de la lluvia que estallaba sobre los cristales con fuerza. Cada cosa debe estar en su sitio, todo tiene su momento, dejó el cuadro apoyado en la pared y apagó las luces.
Además, llovía fuera.

Pablo Peque

Pablo Peque

Obsérvese la innata presteza en utilizar armas que ya despuntaba a tan tierna edad.

Dedicado a la creadora del tema: Stuffen.

Yo no soy aire...

Yo no soy aire...

Yo no soy aire,
soy un obstáculo que hace girar faldas
y convierte el charco más pequeño.

Yo no soy fuego,
sólo astillas,
soy la chispa que descoloca el viento.

Yo no soy agua.
El corazón cerró anoche por descanso del personal
y ha dejado de palpitar.

No soy aire, ni fuego, ni agua,
sólo tierra
esparcida en ninguna parte.

Comella en peque

Comella en peque

Comella Firmet cuando los botones de su abriguillo eran más grandes que ella :P

* Fotiki tomada en Plaça Catalunya (Barcelona)

Dedicada a todos mis amigos amarillos de "A LAS 6 Y PICO" y en especial a Stuffen que es quien ha tenido la brillante idea de abrir este simpático apartado. Un besoT :)*

Comell@

Boceto

Boceto

Elena 98.
Técnica mixta sobre papel.

"La mera posibilidad de conseguir lo imposible, hace que merezca la pena seguir soñando"

Stuffen en Francia

Stuffen en Francia

Ahí debía de tener yo unos 8 años.

Nueva sección...

Bueno, se me ha ocurrido abrir una nueva sección que aparecerá en "TEMAS", así como ya se encuentra la de "Textos anónimos", que por cierto, alguien tuvo la gran idea de abrir (no fui yo, lo juro).
La voy a titular "Cuéntame" (sí, como en la serie), y espero que colguéis alguna foto de cuando érais pekes (al menos una, porfi). Creo que podrá ser divertido el vernos cómo éramos en aquéllos maravillosos años (los de unos, más maravillosos y anticuados que los de otros, je).
Si os parece mal, la eliminamos y punto. Si no, espero que colaboremos todos, ¿vale?

EL ÚLTIMO TREN

La lánguida y amarillenta luz del compartimento cae derrotada sobre nosotros, dando a nuestros oscuros ropajes y nuestra rugosa piel una gravedad cuando menos inquietante.
Sara duerme plácidamente con su cabeza apoyada en mi hombro, como tantas otras veces, como siempre, el movimiento y mi hombro son para ella garantía suficiente de poder vivir sin que el miedo la mate. Mientras, yo me arreglo para seguir escribiendo un cuaderno más de este vivir de estaciones intermedias y ajeno a cualquier destino. El nuestro no es llegar, llegar es una palabra que no figura en nuestro dialecto de eternos viajeros. Quién lo iba a decir de nosotros, dos sedentarios natos, pero al final todo se dice, hasta lo imposible de pronunciar, y es que al final no somos sino lo que los demás pronuncian, pero eso no lo aprendimos hasta que nos fuimos criminalmente pronunciados. Antes nos creímos invulnerables, no en vano éramos tan jóvenes como estúpidos.
Como lo debe ser ese joven que tengo sentado frente a mí y que al menor descuido se roba con una ingenuidad que me maravilla la mirada del libro que está leyendo, y trata de leernos, de algún modo pronunciarnos, pero ahora, lo sé, con cierta pena, no en vano somos dos viejos a la sombra de una luz a la que le resulta imposible ocultar nuestro ancestral y peculiar cansancio, el que sin duda imprime el ir continuamente de un lugar a otro sin otro afecto que el de cambiar de tren, que el de retomar el viaje.
En algún momento, aprovechando un cruce de miradas, me va a preguntar algo, lo sé. La sospecha se cumple de inmediato, el joven baja la voz y pregunta: “¿Un largo viaje?”. Si estuviera ella despierta me acompañaría en la complicidad de una sonrisa, pero ella duerme, debo ser yo el que responda y lo hago sin excesiva convicción, bastante, sí bastante. Podría haberle dicho, 59 años con sus 365 días más los de los bisiestos, pero eso sonaría a senil excentricidad, y él no desea pronunciarnos así, él desea hacerlo con lástima.
Además, qué trayecto soportaría explicarle a alguien que llevamos viajando más de tres cuartas partes de nuestra vida. Que hemos recorrido todos y cada uno de los kilómetros de vía férrea que recorren la geografía de la vieja Europa, y las arterias principales de buena parte de Asia. Si lo hiciera, él esperaría una historia interminable, y más tratándose de un viejo, pero le defraudaría, lo sé. Porque la razón, es miedo a detenernos, sólo eso, y la razón de ese miedo, el huir de un mal presentimiento que se hizo un día realidad y que nos obligó a creer en todo lo que no habíamos creído antes, a rogar a los cuatro puntos cardinales, a jurar en nombre de virtudes de las que aún no disponíamos, y en un último momento, a expresar un deseo que se nos hizo realidad, marcando a fuego de raíl el sendero de nuestras vidas.
Hacía unos días que nos habían detenido, después de que alguien denunciara nuestro escondite, y cuando ya las tropas aliadas cercaban Berlín. Fuimos conducidos con otros muchos, demasiados todavía para la sistemática brutalidad de aquella feroz persecución, al interior del sucio vagón de un tren de mercancías, tal vez de ganado. Todos sabíamos por la estrella trapo que nos cosieron en la solapa, cuál era nuestro destino, Dachau. Y lo era, pero cuando el tren se iba a detener en la estación de Munich, la encontraron tomada por las tropas Rusas, y el tren tuvo que seguir, y ya no se detuvo, y fue así como aprendimos que para huir del horror no había otra posibilidad que la de impedir que se detuviese, y no lo hizo ni lo va ha hacer, al menos mientras Sara y yo vivamos.
Literatura

MI EXTRANJERO

MI EXTRANJERO

AUNQUE SIEMPRE SIENTA MIEDO
DE ESTE AMOR Y SU DELIRIO
PORQUE AMORES SUBVERSIVOS
JAMAS HALLARON DESTINO
Y FASCISTAS DEL AFECTO QUERRÁN
A ESTE AMOR CAUTIVO
YO TE ABRIRÉ LAS FRONTERAS
DE MI PAIS EXTRANJERO
CONQUISTA MI GEOGRAFÍA
FECUNDA MI HUMEDA TIERRA
DESCANSA EN MIS MONTAÑAS
TE ABRAZARÉ CON MIS PIERNAS
DOMINA ESTA ANARQUÍA
PRENDE FUEGO A MIS ENTRAÑAS
NO SERÁS MAS EXTRANJERO
EN MI TIERRA SOBERANA
TE RENDIRÉ PLEITECÍA
ME POSTRARÉ ANTE TU FUEGO
ABARCARÉ CON MIS BRAZOS
EL DIAMENTRO DE TU CINTURA
VERÁS QUE COMO YO NINGUNA
OBEDECIÓ TU DESEO
SENTIRAS COMO TE LLEVO
TE ARRASTRO Y TE CONTENGO
HARÁS ONDAS CON TU CUERPO
Y YO SERÉ TU REFLEJO
CONQUÍSTAME SIN TEMOR
HAZTE DUEÑO DE MI TIERRA
QUE YO SERÉ GUERRILLERA
DEFENDIENDO ESTA PASIÓN.

Blanca Acosta

PIES DE BARRO

PIES DE BARRO

yo me recuerdo
no me he olvidado
apenas me distingo ...lo sé
fui mujer segura del "hacer"
me guié a mi misma
al seguir mis propios pasos
me inventé, me nutrí, me instruí
y creí...!como creí!
luego fui un ente más entre la turba
un bosquejo perfilado de antemano
una frase en el marmol de una tumba
donde yacen los recuerdos olvidados
fui también la lascivia conveniente
Y MORALISTA
la desidia convatiente y enemiga...
DE MI MISMA
la rebelde y obsecuente, en los frentes
de una guerra que no es mía.
aún me recuerdo y me proclamo
tempestad frágil, ave de paso
palabra inútil, país lejano
diosa pagana con pies de barros.

BLANCA ACOSTA-LATINAUNIDA

No supe adivinar

...Tu , que mientes más que hablas y haces daño por hacer
Ajeno a los infiernos que otros puedan padecer
Cuando me das amor , me das dolor también...
Fangoria.


Era difícil adivinar por qué , pero muy fácil saber que lloraba por el movimiento rítmico de sus hombros. Estaba sentada frente al mar , el sol en los ojos ocultos tras unas gafas , un bañador blanco sobre la arena oscura . Era imposible leer su pensamiento .Yo no podía saber que recordaba momentos tan dulces y felices que la hicieron enloquecer de amor frente a otro mar , sobre una arena clara .Que pensaba en un viaje lleno de música , planes y mariposas en el estómago, con mil te quiero en los oídos. Que pensaba en una ciudad compartida , en ese perfil suyo mientras conducía , en la magia de unas palabras que la hacían sentirse única , perfecta , especial .Que pensaba en sus ojos ,que tenían un fondo de tristeza y una base de orgullo , que eran profundos. Que pensaba en una boda tan bonita ...en una playa , mirándose, rodeados de gente que observaba extrañada , sin flores , sin oficiante , sólo con amor .Yo no podía saber que había sido muy feliz, que habían hecho el amor despacio, con dulzura , entre risas y con maneras de viejos amantes , sabiendo que una sola vida era insuficiente para amarse tras unas cortinas azules.

Estaba ahí , sentada en la arena desde hacía horas , yo había olvidado que sólo estaba paseando , que podía volverse y notar que la observaba , que mi respiración llevaba esas mismas horas acompasada con el movimiento de sus hombros.

Yo no podía saber que acababa de saber que muchas mujeres compartían aquella ciudad, y aquella música , y aquel mar, y otros mares , y otras playas , y aquellos ojos que parecían incapaces de mentir . No podía saber por qué respiró hondo , por qué posó con cuidado las gafas sobre la arena y sin dudar un instante entró en el mar helado con la figura altiva y el cuello erguido , por qué nadó decidida , dispuesta a alcanzar el horizonte.

No supe adivinar por qué .Y la dejé nadar.

La especificidad de Auschwitz

Del genocidio como una de las "bellas artes"



Cuando a finales de la segunda guerra mundial comenzaron a aparecer y difundirse las noticias sobre los campos de concentración la primer reacción de cualquier persona medianamente en sus cabales fue la incredulidad. Sin embargo el genocidio no fue patentado por el nazismo. Provocar la muerte de semejantes en grandes proporciones parece haber sido una constante más que una excepción en el catálogo de conductas humanas. Quién más, quién menos todas las sociedades "exitosas" se edificaron sobre el exterminio de algún "otro". No cabe duda que si debiéramos confeccionar algún "ranking", los muy civilizados pueblos europeos marcharían a la cabeza: los españoles en América central y meridional; ingleses y holandeses en Africa; y sus descendientes puritanos en la parte septentrional del nuevo continente. También la Francia revolucionaria tuvo el suyo en Haití, y Portugal no dejó de construir el propio en sus colonias de ambas márgenes del Atlántico. A principios del siglo XX igualmente los jóvenes turcos estrenaron la modernidad tanto tiempo demorada en el imperio otomano tratando de exterminar al pueblo armenio. La lista es extensa, y hacerla de modo exhaustivo excede los propósitos de este artículo, y muy probablemente la capacidad de trabajo de numerosos historiadores puestos a investigar con tiempo y medios suficientes. Sólo para no ser irremediablemente injustos con los pueblos orientales se hace necesario recordar el empeño puesto por el Japón en China y Corea para no quedar fuera de tan prestigiosa competencia. Más cerca, también los subdesarrollados argentinos - por ejemplo - han obtenido modestos pero significativos logros en la construcción de su propio genocidio doméstico: algunos generales tuvieron más suerte y sus hazañas genocidas fueron recompensadas con dos presidencias, calles a su nombre, y barrocas estatuas ecuestres; para otros los tiempos fueron crueles y sólo obtuvieron el reconocimiento de unos pocos fieles de fuertes convicciones, genocidas...

Sin caer en generalizaciones injustas podríamos no obstante postular que la historia de la humanidad admite ser contada por la sucesión de genocidios. Poco quedaría por explicar, e incluso una hipotética historia de las artes no quedaría demasiado mutilada si fuese interpretada sólo por los efectos estéticos que la muerte de semejantes produce en la sensibilidad de los hombres. La visión del "Guernica", por ejemplo, da cuenta en forma bastante completa del espíritu de la época, sin caer en los excesos del realismo.

Poco podía, pues, asombrarse el mundo por la matanza de seres humanos, más aún cuando la segunda guerra mundial había dejado el saldo de 50 millones de víctimas, la mayoría no combatientes, o - más precisamente - no soldados regulares.

No obstante esto, el horror ante los crímenes del nazismo conmovió a toda la humanidad. ¿Qué tuvo de especial? ¿Cuál fue su sello distintivo? Volveremos sobre esto.



Volveré a mi tierra, allá en Israel...



Es bastante probable que los "Padres Fundadores" del sionismo, allá por las postrimerías del siglo XIX, hubiesen subscripto sin demasiadas reservas una interpretación de la historia que dividiese a los pueblos en "fuertes y conquistadores" frente a "débiles y sojuzgados", quedando en esta oposición el pueblo judío en el segundo de los términos. Se trataba, entonces, de conmutar esta situación. Los sionistas, herederos tardíos de los nacionalismos europeos de mediados de siglo adscribieron sin restricciones al ideal romántico de la "Tierra", el "Idioma Nacional" y, como no podía ser de otra manera, un "ejército", depositario del "honor", el "valor" y las "tradiciones".

En la mitología de todos los pueblos - hoy se diría: Imaginario Colectivo - el ejército propio es siempre glorioso y triunfador, constituyéndose en hitos fundacionales aquellos hechos de armas victoriosos que hayan representado la conquista de territorio, poblaciones, o - aparentemente menos tangible - independencia nacional.

Para desgracia de los sionistas había que rastrear muchos siglos hacia atrás para encontrar alguna batalla de relieve con triunfo de las armas judías, pero su falta no arredró a los constructores de leyendas, y entonces, amparándose en los escritos de Flavio Josefo - reconocido tránsfuga y mentiroso - elevaron a categoría mítica la defensa de Massadá; fortaleza sureña de Herodes que los tenaces - ¿U obcecados? - zelotes defendieron durante meses frente a las legiones romanas, prefiriendo el suicidio colectivo antes que rendirse al invasor, actitud que coadyuvó a la desaparición de cualquier entidad política judía en Palestina durante casi 2.000 años, pero se constituyó en ejemplo de heroísmo y resistencia a la opresión para generaciones de judíos, y también gentiles.

Parecería que el "Complejo de Massadá" condicionó el código genético del sionismo, a tal punto que la obsesión por extender las fronteras de la Comunidad hasta 1947, y las del estado de Israel a partir de esa fecha, fue el alfa y omega de la política sionista. La opinión sustentada por algunos que identifican esta actitud con la búsqueda de un "Espacio Vital" debería - sin embargo - ser considerada como un tanto exagerada. Ciertamente que el estado de Israel adoptó el criterio de las "Fronteras Vivas", ya desde los tiempos en que jóvenes pioneros se deslizaban nocturnamente en tierras compradas en el corazón de una zona densamente poblada por campesinos árabes, levantando lo que el folklore israelí tantas veces cantó como la gesta de "Torre y Empalizada". Sostenían, los sionistas, que la frontera se defiende de cuerpo presente, menos con tropas que con trabajadores armados, para los cuales la retaguardia estaba adelante...

Es fácilmente verificable que esta posición no ha variado mucho con el correr de los tiempos, y durante 35 años de ocupación de los territorios conquistados en la "Guerra de los 6 días" se mantuvo - con altibajos - como política de estado.

Desde aquellos lejanos días de su "Guerra de Liberación" el nacionalismo sionista, con variantes más o menos virulentas, no ha dejado de reivindicar su derecho a la tierra de sus ancestros, a despecho de toda lógica o prueba histórica, ya que - como dice una canción - "Vinimos a esta tierra a construir y construirnos, por que nuestra, nuestra, nuestra es esta tierra". La presencia de habitantes autóctonos que no veían con buenos ojos estas pretensiones era sin duda un problema, pero, bueno: "Nunca te prometí un jardín de rosas" reconoce la propaganda sionista desde siempre. La paradoja del nacionalismo, como dice Hobsbawm, es que "al formar su propia nación, creaba automáticamente el contranacionalismo de aquellos a quienes forzaba a elegir entre la asimilación y la inferioridad."*

Atrapado en esta paradoja el sionismo no tuvo otra alternativa que construir un estado racista: para sobrevivir debía segregar. Los inconvenientes de tal comportamiento estriban en que generalmente se sabe como comienzan, pero no dónde terminan. Las consecuencias afectaron a judíos y árabes, y dentro de los primeros más a los de origen oriental (sefardim y teimanim) que no encajan dentro del estereotipo judío que los "Padres Fundadores" - rusos, polacos y alemanes - impusieron como medida de todo lo humano. Baste recordar que el documento de identidad que el estado de Israel provee a sus ciudadanos contiene un apartado específico para la "nacionalidad" de su titular. Hay que reconocer que el sionismo no ha caído en la tentación de sostener prejuicios liberales respecto a la homologación entre "ciudadanía" y "nacionalidad", distinción aún más reveladora que la simple religión.

No ha de extrañar - por lo tanto - que las tropas israelíes en operaciones en Gaza y Cisjordania agreguen el desprecio y el tratamiento humillante hacia los palestinos a los bombardeos genocidas que cometen con el beneplácito (¿Mandato?) de los Estados Unidos y la callada complicidad de Europa, amordazada por siglos de antisemitismo, matanzas y "pogromos", evidentemente Occidente cree profundamente que las culpas de los padres recaerán sobre sus hijos, habría que ver hasta que generación.

Nada impide, pues, a los israelíes consumar su pequeño genocidio, a la medida de un territorio de tan pocos kilómetros cuadrados, y contra una población total de menos de cuatro millones de personas. Para sostener la presencia de menos de doscientos mil colonos el estado de Israel moviliza a sus reservistas, victimiza a su propia población al someterla a los atacantes suicidas que se autoinmolan, previsiblemente en aquellos que ya no tienen nada que perder, y comienza a reprimir aún a ciudadanos judíos que protestan contra una política manifiestamente racista y genocida. Los sionistas sacrifican aún sus últimos restos de democracia ante el becerro de una "Tierra de Israel Completa". Incluso la apocada y en retirada izquierda israelí deberá estar preparada para que los controles que ahora sufren los palestinos sean cotidianos en Tel-Aviv y Haifa. Es el precio de vivir en una dictadura: nunca se sabe cuando puede volverse contra uno mismo.

Muy claras son las cosas, y la honestidad impone llamarlas por su nombre: al crimen de guerra, al crimen de lesa humanidad, y al genocidio. La destrucción de toda la infraestructura que posibilita la vida humana en conglomerados urbanos es un crimen contra la humanidad. El bombardeo de áreas civiles desprotegidas es un crimen de guerra, y la demolición de edificios civiles y residencias particulares con seres humanos adentro es genocidio. De poco les servirá tratar de ocultarlo al mundo: lo verán en sus ojos cuando crucen miradas. Lo sentirán cuando sus hijos les pregunten: ¿Y tú que hiciste en la guerra, papá?

Y sin embargo. Israel está cometiendo un genocidio, su primer ministro es un asesino despiadado y calificarlo de "nazi" no está lejos de la realidad, pero:

Ramalah no es Auschwitz.

Como esto no es gratuito, trataré de explicarme.



La vida es bella



¿Qué hace especial al genocidio nazi? ¿Por qué no admitir la semejanza con otros?

A diferencia de ciertas interpretaciones no le otorgo una relevancia especial al hecho de que su principal víctima haya sido el pueblo judío.

Es cierto: siglos de antisemitismo europeo facilitaban la elección. Los judíos eran el "otro" que debía ser eliminado para mayor gloria de la raza superior y revancha de la humillación de Versalles.

El judío contaba con importantes ventajas a la hora de encontrar una víctima propiciatoria: estaba allí, era visible, sus conductas podían ser descriptas sencillamente como esotéricas, y no contaba con fuerzas armadas propias o ajenas que lo defendiesen. No obstante, la pregunta inicial subsiste: ¿Qué tuvo de especial el Holocausto en comparación a otros genocidios? Vayamos por partes.

Es complicado hoy en día escribir sobre los campos de concentración.

Por un lado están las imágenes de Spielberg: ese blanco y negro tan bien utilizado, esa simplificación para hacer los conceptos asequibles al norteamericano medio. La guerra estaba justificada en la enorme maldad de los alemanes, y entonces expedito el camino para realizar lo que verdaderamente le interesaba al lacrimógeno de Steven: ¡Busquemos juntos al soldado Ryan! Si en el camino no lo hallamos seguramente recogeremos unos cuantos millones para paliar su pérdida. Es doblemente gratificador ganar dinero y ser políticamente correcto. Naturalmente que para respetar el tono dramático, y no ser acusados de simplistas deberemos elegir un rostro atormentado y que despierte sentimientos contradictorios. Nadie quiere que lo acusen de crear personajes monofacéticos cuando se tienen pretensiones intelectuales, y el Schindler fílmico debe mostrar mucho, para ocultar el carácter del Schindler verdadero: un capitalista puro y duro en viaje de negocios por lo que él consideraba Polonia, y los judíos el infierno.

Por otra parte, y para ser completamente sinceros, tampoco resulta sencillo escapar a la visión oligofrénica de Begnini: uno no ve la hora de que los alemanes lo despachen, de antipático que resulta ese filicida peligroso para cualquiera que lo frecuente. Sin guerra el hijo de ese padre indudablemente que se hubiese convertido en un pelele inútil para defenderse de cualquier agresión, ofreciendo continuamente la otra mejilla, o - más propiamente - dejándose explotar calladamente, dado que pese a todo "La vida es bella".

Merecidamente ganadora de un Oscar por su idiotez, la película cumple a la perfección la función que su cretino director imaginó: nada puede ser - al fin y al cabo - tan terrible. Aún en el infierno podemos encontrar motivos para la sonrisa, así que después de todo un campo de concentración no era demasiado distinto a cualquier escuela con un régimen un tanto estricto.

La "Cosificación" del prisionero de un campo de concentración la reproduce Begnini para sus espectadores: Aceptando sus premisas podemos descartar al pensamiento racional. De nada sirve la reflexión, sólo los sentimientos cuentan. Hay hombres buenos y malos, eternos, inmutables, idénticos a sí mismos en todo tiempo y lugar. Imposible pervertir a los buenos, y - por el segundo principio aristotélico - tampoco es factible redimir a los malos. Unicamente queda decidir quién es quién. ¡Qué triunfo para Noche y Niebla!

Quizá únicamente Iván Denisovich, en sólo 24 horas, haya sido capaz de transmitir la deshumanización fundamental que discurre tras los días y noches, dónde el terror se instala en el alma, y la incertidumbre - tan humana - sobre el futuro, se mide por minutos. El campo de concentración es ese lugar en el que los seres humanos aprenden que el área de sus intereses y afectos se superpone con la propia piel, y la capacidad de supervivencia se mide en decibeles de sometimiento: un gesto mínimo puede separar la vida de la muerte.

La capacidad de sufrimiento humana parece correr paralela a la línea descendente de la abyección, de la cual los guardias de los campos parecen haber estado particularmente provistos, nacionalidades al margen.

Y aquí vuelve la pregunta, si los campos de concentración fueron un fenómeno no sólo acotado al régimen nazi, entonces: ¿Cuál es la particularidad del Holocausto frente a otros universos concentracionarios?



Tiempos Modernos



Veamos:

1) Utilización integral de todos los recursos

2) Aprovechamiento de los "Subproductos"

3) Optimización de los tiempos

4) Organización piramidal y centralizada

5) Descentralización operativa

6) Efecto "Multiplicador" sobre el conjunto de la economía

7) Minimización de costos

8) ¡Maximización del Beneficio!

Este listado podría perfectamente ser el encabezado de algún memorándum interno en cualquier empresa que pretenda ser "Competitiva". No sería desatinado conjeturar que Taylor mismo lo hubiese suscrito sin reservas.

Los métodos capitalistas de producción puestos al servicio del exterminio. ¿Cuál es la forma más eficiente de convertir los cuerpos en humo?

Una vez aceptada la premisa inicial sólo hay que poner manos a la obra. Metódicamente se rescata el oro oculto en las dentaduras. La cadena de producción está científicamente diseñada para optimizar los recursos, nada de idas y venidas improductivas. Los trenes deben llegar a horario para evitar "tiempos muertos" en la utilización de las cámaras de gas.

La organización es fundamental: cada pieza destinada a volatilizarse es identificada indeleblemente, a cada judío su número. No hay tiempo que perder, los administradores deben cumplir con su cuota semanal y mensual. Si es necesario se harán horas extra.

La buena administración es la madre de la productividad. Los insumos críticos deben ser encargados con suficiente antelación, por supuesto se puede confiar en la calidad y capacidad de la industria germana, que cierra importantes contratos de provisión al estado.

Tras los primeros intentos tradicionales, o artesanales, el estado nazi comprendió que la aniquilación de millones de seres humanos sólo se podía realizar con los métodos de producción en gran escala, y sistematizó de la manera más eficiente la conversión de cuerpos vivos de carne y hueso en humo.

¡Qué insignificantes resultan los anteriores genocidios frente a la ciclópea tarea emprendida por el nazismo!

El siglo XX produjo el primer genocidio planificado, industrial, científico. ¡Racional!

¡La apoteosis del capitalismo! La industrialización de la muerte. Miles de administradores, capataces y operarios aplicados con germánico tesón a producir la mayor cantidad de humo en el menor tiempo posible y al costo más bajo, partiendo de una materia prima abundante.

Cada trabajador en su puesto, frente a la cadena de montaje, y el resultado final se mide en metros cúbicos de un humo denso y de olor característico, según los testimonios más conspicuos.



Final poco feliz



Es difícil extenderse en el tema para quién tiene antepasados que fueron materia prima para este proceso, como el autor de estas líneas. No sería del todo irrelevante que alguien con mayores conocimientos y capacidad desarrolle la hipótesis aquí planteada sobre la especificidad del Holocausto.



No, definitivamente Palestina no es Auschwitz. Pero la monstruosidad de uno no hace menos horrible al otro.

Raul Abraham

udi414@hotmail.com



* Eric Hobsbawm, "La era del capital", 1848-1875 Crítica. Buenos Aires, p. 107

La moneda


Encontraron una moneda extraña, extranjera, desde luego, y dicidieron hacer una apuesta.
Lanzaron la moneda al aire, dió cienes de vueltas antes de caer sobre la mesa, rodó tambaleándose sobre ella, superó sus márgenes y cayó sobre la silla, rebotó y cayó sobre el puf, rebotó y cayó al suelo.
La mirarón.
La muy jodida había caido de canto.
La apuesta seguía en pie.

-Cara tú, cruz yo y esta vez la lanzo yo.

Giraba y giraba en el aire. Las miradas la seguían. Esta vez rebotó contra el suelo y dió tumbos hacia la pared, y allá se quedó, de canto otra vez, apoyada sobre el zócalo. Discutieron si era ganadora y válida la cara que se veía. No se pusieron de acuerdo.
Repitieron por tercera vez el lance. Canto.
Una cuarta vez. Canto.
Esto es brujería.
Uno apostó canto, el otro no se lo creyó y apostó cruz. Al aire la moneda. giró en el suelo y ..
salió cara.

Cien veces lanzaron la moneda. Nadie ganó la apuesta.

Ya cansados, dejaron la moneda donde la encontraron.

La apuesta era ella, quien ganase sería su dueño y ella, la moneda,
ella quería ser libre.

Todo es cuestión de querer.

Algo importante que decirte

No sabía como iba a decírselo.
Nunca había sido muy buena con las palabras, su capacidad linguística estaba menoscabada, era torpe, vacilante, no sabía hacerse entender.
Pero tenía que decírselo.
¿Tal vez podría dejarle una nota por escrito?.
Ni modo. Para nada.
Nunca acudió a una escuela, salvo una semana en la que tan solo le enseñaron buenos modales y educación, era caro, asi pues que lo dejaron.
La vida se encargaría de enseñarla.
Hoy se lo diría.
Cuando él llegara, después de 12 horas laborales ininterrumpidas, cansado, quemado, irritado, enojado y agobiado, se lo diría.
Él tomaría Una cena frugal, un poco de tele y se iría a la cama.
Ella no podía esperar más.
Escuchó los pasos en el portal, la luz del pasillo de la escalera encenderse, la llave girando en el bombín de la cerradura y ella se levantó del sofa y se acercó excitada y nerviosa a la puerta a recibirle.
Le puso las manos en el pecho y le dió un morreo en los labios, luego le comió la cara a besos y lametones. Él le acarició el sedoso pelo de su cabeza.

- ¡Vale¡ ¡Vale¡ ¡Vale¡¡Ya está bien¡ ¿Que te ocurre hoy? - le dijo- He estado fuera mucho tiempo, ¿verdad?. ¿Me echabas de menos?.


No sabía que ella tenía algo importante que decirle.
No supo esperar más.
Era el momento. Se lo dijo.
.
.
.
¡Guuuaaaauuu! ¡Guauuu! ¡Guuaaauuu!

Sus ladridos de alegría parecían el aullido en celo de un loba saliendo de la garganta de un perro, su linda, cariñosa y jugetona Collie.